Ámbito ecológico
Antes de hablar del proceso de fabricación de la panela, se
debe tener en cuenta que para iniciarlo hay actividades previas que permiten la
fabricación, como la preparación del terreno, actividad que consiste en arar la
tierra para, posteriormente, realizar el proceso de siembra de la caña, en
donde se debe fumigar y abonar la tierra. Una vez culminadas estas actividades
se debe esperar entre 16 y 18 meses para realizar el proceso de corte de la
caña.
se sabe que en las últimas décadas las preocupaciones
ecológicas han sido gradualmente consideradas por parte de los gobiernos, las
personas, las industrias y los investigadores. Por dicha razón se buscarán
posibles mejoras que lleven a una cadena de suministro verde (GSCM), la cual
sea integrada abarcando proveedores de materias primas, fabricantes y usuarios
finales en el sector de la hoya del río Suárez, ya que esta es una región que
abarca aproximadamente 300 cultivos de caña, comprendidos en 13 municipios de
los departamentos de Santander y Boyacá. Adicionalmente esta es la principal
región productora de panela en Colombia, aportando a la producción nacional
cerca del 32% del total reportado (Ramírez Durán, 2014).
La agroindustria de
la panela tiene efecto sobre los diferentes componentes ambientales:
biológicos, físicos y culturales; no obstante, el más afectado es el físico, en
especial el componente aire, debido al volumen de gases provenientes de la
combustión que son emitidos a la atmósfera. Aunque no se dispone de estudios
preliminares sobre el impacto que esta agroindustria causa al medio ambiente,
es evidente que los mayores efectos son recibidos por el componente atmosférico
(García, 2003, p. 1).
Consumo
de agua: el mantenimiento de las condiciones higiénicas y sanitarias en las
plantas productoras de panela, demanda un volumen considerable de agua en
operaciones de lavado y limpieza de instalaciones y equipos, que generan
vertimientos líquidos.
Consumo
de energía: para el funcionamiento de los equipos de la molienda,
específicamente de los molinos y hornillas paneleras, por lo general se
utilizan los combustibles y la energía eléctrica.
Vertimientos
líquidos: las operaciones de los trapiches que consumen agua, generan
vertimientos líquidos que se mezclan en un sistema único de drenaje de aguas
residuales (García y Pinzón, 2011).
Emisiones
atmosféricas: se realizan en las etapas de clarificación, evaporación y
concentración que se hacen en la hornilla, donde se concentra el valor
necesario para evaporar más del 90% del agua del jugo. Las emisiones también se
producen durante la combustión incompleta del bagazo húmedo en la hornilla.
Además de bagazo, se utiliza una serie de combustibles auxiliares, tales como
leña, carbón mineral, los cuales producen graves problemas de contaminación que
ocasionan consecuencias negativas en el medio ambiente y en la salud humana,
debido a la emisión de gases tóxicos como monóxido y dióxido de carbono,
dióxido de azufre, óxidos de nitrógeno y vapor de agua. En la Imagen 11 se
observa la expulsión de gases contaminantes por medio de la chimenea.
Deforestación: la leña cortada nunca se repone, lo que produce deforestación de las zonas aledañas al trapiche.
Contaminación
térmica: originada por la evaporación del agua en las pailas durante el proceso
de fabricación de la panela. Esto representa una gran pérdida de energía que
podría ser utilizada para el precalentamiento de los jugos o en el secado del
bagazo, y disminuiría el consumo de combustible. Al respecto, casi todas las
hornillas son de tipo tradicional, que corresponden al menor grado de
aprovechamiento energético, característico de su desarrollo empírico (Buenas
prácticas de manufactura, Cadavid, 2007).
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